ENEMIGOS ADENTRO DE LA IGLESIA

 

No te cuides tanto de los GRUPOS SUBVERSIVOS Y DISIDENTES en la iglesia, cuídate de LOS DE ADENTRO...

 

Al analizar detenidamente lo que los supuestos "defensores" de la verdad publican en las redes sociales encontramos que son ellos mismos los que más daño están haciendo a la obra de Dios. Son ellos los que siembran semillas de discordia entre nosotros. Para lograr sus objetivos siniestros tuercen los consejos inspirados de una manera sutil y así debilitan nuestras fuerzas como iglesia. Sus razonamientos erróneos y argumentos engañosos siembran dudas entre el pueblo de Dios. Su misión pareciera que es obstaculizar el éxito de nuestra obra en el mundo y lo más triste es que no ven la gravedad de su error. Tengamos mucho cuidado.

 

Los enemigos de adentro tienen estas seis características principales:

 

1. Atacan y acusan a los hijos de Dios (Apocalipsis 12:10). Levantan muros imaginarios entre ellos y los supuestos "apostatas" de la fe.

 

2. Son irrespetuosos hacia los miembros de otras iglesias que la Biblia dice son también pueblo de Dios (Apocalipsis 18:4). Les llaman “Babilónicos,” “Ecuménicos,” “Apostatas,” "Paganos," hijos e hijas de la “Ramera," etc.

 

3. Están llenos de un espíritu de superioridad religiosa. Se creen superiores en todos los aspectos a los demás cristianos. No aceptan que un miembro de otra iglesia o religión, a no ser la suya, les pueda enseñar sana doctrina.

 

4. Te ignoran o se burlan de ti cuando los enfrentas con las verdades vivientes de la Palabra de Dios.

 

5. Comparan su nivel de espiritualidad con la de otros profesos cristianos y no con las normas elevadas de Dios. Se sienten complacidos con ellos mismos.

 

6. Dicen que creen en la Biblia y en el don de Profecía pero no siguen TODOS los consejos inspirados.

 

"Tenemos mucho más que temer de enemigos internos que de externos. Los impedimentos para el vigor y el éxito provienen mucho más de la iglesia misma que del mundo. Los incrédulos tienen derecho a esperar que los que profesan ser observadores de los mandamientos de Dios y de la fe de Jesús hagan más que cualesquiera otros para promover y honrar la causa que representan por su vida consecuente, su ejemplo piadoso y su activa influencia. ¡Pero con cuánta frecuencia los profesos defensores de la verdad han demostrado ser los mayores obstáculos para su adelanto! La incredulidad fomentada, las dudas expresadas, las tinieblas abrigadas, animan la presencia de los malos ángeles y despejan el camino para los planes de Satanás." (1MS 142)

 

Por Jacinto Flores Jr., MDiv

jflores@reformador.org