MATAR TU IGLESIA ES FÁCIL

 

Para matar tu iglesia solo tienes que seguir fielmente estos simples pasos sacados directamente de la Antártida infernal.

 

1. Llega tarde a los servicios de iglesia. Se puntual en tu trabajo y a todas tus citas personales pero jamás llegues a tiempo a la iglesia. Notarás que la falta de puntualidad hace que los programas en la iglesia empiecen siempre con muy poca gente presente y esto desanima a todos los que buscan la excelencia en el servicio a Dios. Si persistes en llegar tarde a tu iglesia hasta podrás lograr en algunas ocasiones que el programa o la junta se cancele. Los niños y jóvenes de tu iglesia aprenderán con tu ejemplo que las cosas de Dios no son tan importantes como el trabajo y tiempo de uno. El hábito de llegar tarde mata el espíritu de devoción a Dios en cualquier departamento de la iglesia.

 

2. Cada vez que te pidan participación en algo, lee tu parte y así evitarás mirar a los oyentes a los ojos. Cuando pasas al frente y te pones a leer haces que casi todos en la reunión pierdan interés en lo que esta sucediendo y luego se pondrán a hacer otras cosas, como ver su teléfono, ya verás.

 

3. Si te piden que prediques, predica solo sermones largos, fríos, y sin gozo. Los sermones largos y sin vida hacen que algunos se salgan de la iglesia antes de que termine el servicio, o que algunos se duerman o se pongan a hacer otras cosas, o que ya no quieran venir más a la iglesia. Que no te importe si en algunas iglesias ya no te invitan a predicar, tu sigue predicando sermones largos y aburridos. Que los oyentes se aguanten pues no se le debe poner límites a la Palabra de Dios.

 

4. Por nada en le mundo salgas a visitar familias en sus hogares para orar y abrir las Escrituras. La visitación y estudios Bíblicos es trabajo solo de algunos. Tu pide vigilias, semanas de oración, y más y más predicadores en tu iglesia, pero eso de salir a ganar almas no es para ti.

 

5. No saludes a todas las personas en tu iglesia. Saluda y sonríele solo a los que se acerquen a ti para saludarte. Cuando veas a una persona extraña sentada en una de las bancas de tu iglesia solo pregúntate en tu mente "¿Y quién será esa persona?" pero no te le acerques para saludarla. Puedes saludar a tu grupito favorito en la iglesia pero evita a todos los hermanos "tóxicos" de tu congregación.

 

6. Habla de los defectos de los demás solo con los "hermanos" de confianza. Recuerda que debemos "limpiar" la iglesia de toda escoria aunque este proceso sea cruel y doloroso. Los "pecadores" deben sufrir las consecuencias de su pecado y con ellos no debemos juntarnos.

 

7. Que tus testimonios y agradecimientos en los servicios de iglesia sean siempre largos, de 20 a 30 minutos. Los testimonios largos matan la espiritualidad de cualquier reunión.

 

8. Cuando te toque orar en público, haz tu oración siempre larga. Las oraciones largas matan todo interés y hacen las reuniones tediosas.

 

ACLARACIÓN: Estos 8 pasos matan el espíritu de amor y devoción a Dios en cualquier iglesia. Debemos evitarlos.

 

"Escribe al ángel de la iglesia en Sardis: El que tiene los siete espíritus de Dios, y las siete estrellas, dice esto: Yo conozco tus obras, que tienes nombre de que vives, y estás muerto. Sé vigilante, y afirma las otras cosas que están para morir; porque no he hallado tus obras perfectas delante de Dios. Acuérdate, pues, de lo que has recibido y oído; y guárdalo, y arrepiéntete. Pues si no velas, vendré sobre ti como ladrón, y no sabrás a qué hora vendré sobre ti." Apocalipsis 3:1-3

 

Autor: Jacinto Flores Jr, MDiv