¿Cuando fue la última vez que meditaste seriamente en los sentimientos que llevaron al Hijo de Dios al calvario? Lo que Jesús hizo por nosotros pecadores no fue nada fácil, pero su sacrificio en la cruz fue completo gracias a dos fuertes sentimientos que llenaban su corazón.

 

¿Cuáles fueron esos dos sentimientos que motivaron a nuestro Salvador a beber la amarga copa de la crucifixión por nosotros? Nos incumbe saberlo ya que la Biblia nos insta a que nosotros también nos llenemos de esos mismos sentimientos. "Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo también en Cristo Jesús" (Filipenses 2:5), nos dice Dios en su Palabra. Si, lo que Jesús sintió antes y después de su crucifixión nosotros también debemos sentirlo hoy ya que solo así podremos realizar exitosamente su obra aquí en la tierra y recibir amplia entrada en su glorioso reino. ¡Llego la hora de llenarnos de la pasión de Cristo por los perdidos!

 

Uno de los sentimientos que llenaba el corazón de Jesús antes de entregarse para ser crucificado era el amor. La Biblia dice que Jesús "vio que no había hombre, y se maravilló que no hubiera intercesor; por tanto su propio brazo le trajo salvación, y le afirmó su misma justicia" Isaias 59:16. Este versículo Bíblico enseña claramente que el corazón de Jesús rebosaba de amor por las almas perdidas. Jesús sentía amor absoluto por los perdidos y fue por eso que voluntariamente entrego su cuerpo en "sacrificio vivo, santo, agradable a Dios". Bien dice la Biblia que el amor verdadero "es benigno" y "no busca lo suyo". La Biblia enseña que el amor de Cristo hacia los perdidos es "desde antes de la fundación del mundo" (1 Pedro 1:20; Apocalipsis 13:8). ¡Aleluya! Glorifiquemos a nuestro Salvador con las palabras de Juan el revelador, "Al que nos amó, y nos lavó de nuestros pecados con su propia sangre" (Apocalipsis 1:5).

 

El otro sentimiento que llenaba el corazón de Jesús antes de su entrega completa en aquella horrenda cruz era el gozo. La Biblia dice de Jesús, "el cual, por el gozo puesto delante de Él sufrió la cruz, menospreciando la vergüenza..." Hebreos 12:2. Este texto Bíblico hace claro que Jesús pudo anticipar el gozo de los maravillosos resultados de su muerte. El sabía que con su muerte estaría salvando a muchos perdidos y este pensamiento llenaba su corazón de gozo. Fueron estos sentimientos de gozo y amor los que al final pudieron más que todo el dolor y sufrimiento que la cruz le ocasionó. Su sufrimiento, su agonía, y su muerte no fueron nada en comparación con el gozo que el cielo siente cada vez que un perdido es rescatado del pecado. Hay gozo delante de los ángeles de Dios por cada "pecador que se arrepiente" Lucas 15:10. Jesús sabía que su sacrificio no iva a ser en vano. Cuando este mundo llegue a su final y todos los santos redimidos se encuentren de pie sobre el mar de cristal, la Biblia dice que Jesús "del trabajo de su alma verá y será saciado." Isaias 53:11.

 

Podemos ver pues claramente que Jesús tuvo pasión por los perdidos, una pasión aún mas fuerte que la muerte. Jesús se dio por completo en aquella cruz gracias al amor y al gozo que sentía por los perdidos. ¿Pero dónde están hoy esos sentimientos entre nosotros el pueblo de Dios? ¿Cuantos estamos verdaderamente llenos de la pasión de Cristo por los perdidos? "Haya, pues, en vosotros este sentir que hubo en Cristo Jesús ," nos recuerda su Palabra. ¿Cuantos en nuestras iglesias sienten lo mismo que Cristo sintió por los perdidos? ¿Cuantos morimos al yo diariamente por amor y gozo hacia los perdidos? ¿Será que estamos realmente llenos de la pasión de Cristo por los perdidos?

 

Analiza tu iglesia y fíjate cuantos de sus feligreses están llenos de pasión por los perdidos, cuantos están dispuestos a sacrificar su cuerpo, su tiempo, y su dinero por las almas perdidas en el error y el pecado. ¿Cuantos de los miembros de tu iglesia salen a buscar a los perdidos en lugar de quedarse en sus casas bien comodos viendo television o haciendo cualquier otra cosa placentera a ellos mismos? ¿Cuantos sufren y padecen por los perdidos así como lo hizo Jesús? ¿Cuantos están sacrificando de su tiempo para salir a hablarle a los demás del amor de Dios? Fíjate bien cuantos están dando de su dinero sacrificadamente para suplir las necesidades espirituales en su familia, en su iglesia y en el mundo. ¿Cuantos están visitando familias e individuos en sus hogares durante la semana para orar y para darles el mensaje de salvación? Es triste pero muchos solo queremos más y más programas de iglesia, más y más predicadores, pero casi nadie sale a trabajar por los perdidos. Con razón Cristo todavía no ha venido a la tierra y aquí seguimos en este mundo de pecado y sufrimiento. Pocos, muy pocos, son los que estamos trabajamos abnegadamente por los perdidos, pocos sientes lo que Jesus sintió por los perdidos. "Si cada uno fuese un misionero vivo, el mensaje para este tiempo sería proclamado prestamente en todos los países, a todo pueblo, nación y lengua" (EGW).

 

¿De que nos sirve tener tantos miembros de iglesia con títulos académicos, con dinero, y con puestos de responsabilidad si en sus corazones no hay verdadero amor y gozo por los perdidos? ¿Recibirán estas personas las palabras de Cristo, "Bien hecho, siervo bueno y fiel; ...entra en el gozo de tu señor"? Mateo 25:23. "Bien hecho," dice este pasaje. Solo los que hayan compartido en sus pruebas, sus sufrimientos, sus labores recibirán un lugar entre los bienaventurados. Solo los que sienten lo que Jesus siente por los perdidos tendrán una parte en rescatar a las almas que perecen y pronto entrarán en el gozo de su Señor. La pregunta hoy es, ¿Cuánto estamos nosotros dispuestos a aguantar y sacrificar por los perdidos? Al considerar todo lo que Jesus sufrió, ¿cuanto estamos nosotros dispuestos a soportar y sacrificar, para que nosotros tengamos una parte en la obra de rescatar almas que perecen, y así entrar en el gozo de nuestro Señor?

 

Nuestras iglesias están llenas de palabrería religiosa y de miembros que se memorizan versículos de la Biblia, pero lo que nos falta son obreros que como Pablo puedan decir de todas aquellas almas que han traído a los pies de Jesucristo, "Porque ¿cuál es nuestra esperanza, o gozo, o corona de gloria? ¿No lo sois, pues, vosotros, delante de nuestro Señor Jesucristo en su venida? Porque vosotros sois nuestra gloria, y gozo" 1 Tesalonicenses 2:19, 20.

 

Es fácil darse cuenta cuando alguien tiene amor y gozo por las almas perdidas. Estas personas viven y hablan como Cristo porque sus corazones están llenos de amor y gozo por los perdidos. Que nadie te engañe. A veces nos llenamos la boca de religiosidad pero sin nada del "varón de dolores" en nosotros. ¡Ya basta de saber tanta Biblia y de hablar de tener una relación íntima y personal con Dios cuando con nuestros hechos revelamos que no tenemos nada de la pasión de Cristo por los perdidos! Llego la hora de seguir y escuchar solo a los que como Cristo trabajan y se sacrifican por las almas perdidas, todos los demás son meros predicadores sin verdadero amor por los perdidos.

 

Trabajemos hoy por los perdidos con un celo fuera de lo ordinario para que como el apóstol Pablo "en el día de Cristo" podamos gozarnos de que no hemos "corrido en vano," ni trabajado en vano" Filipenses 2:16. En aquel día los santos serán participantes con Jesus en su gozo, pues allá en cielo habrá almas que han sido salvadas mediante su instrumentalidad.

 

Pronto veremos el resultado de nuestro trabajo aquí en la tierra, pronto veremos a todos aquellos por los cuales hemos trabajado y orado en la moradas celestiales. Y así entraremos todos "en el gozo de nuestro Señor, cuando el "del trabajo de su alma verá y será saciado."

 

"Debemos buscar salvar almas; pues cuando el venga, queremos entrar en el gozo de nuestro Señor; y su gozo es ver almas en su reino por quienes el ha muerto. ¡Que gran privilegio tenemos! Una ambición digna que sabemos el cielo aprueba muy bien, en salvar almas para la vida eterna mediante Jesucristo nuestro Señor" (EGW).

 

"Si sufrimos, también reinaremos con Él; si lo negáremos, Él también nos negará." 2 Timoteo 2:12

 

Autor: Jacinto Flores Jr., MDiv