Los tiroteos en las escuelas públicas de EUA son una clara reprensión para todos aquellos que anhelan y piden un muro que según ellos protegerá a EUA de la violencia que hay en Mexico. El mensaje es claro: la violencia está por toda la tierra y no respeta fronteras ni muros. La violencia es un problema global. Y pues muy bien podría en estos momentos el presidente de Mexico pedir la construcción de un muro que proteja a sus ciudadanos de los tiroteos masivos en EUA.

 

Muchos hoy buscan empujar la agenda contra las armas de fuego que segun ellos son la raíz del problema. "El fácil acceso a las armas de fuego debe parar," dicen ellos. Estas personas pareciera que no entienden que para asesinar a otra persona solo basta una piedra, un palo, o con simplemente legalizar venenos como el alcohol y el tabaco, y el resultado será siempre el mismo: la muerte de gente inocente. El problema es el corazón humano, no las armas de fuego. "Porque del corazón salen los malos pensamientos, homicidios, adulterios, fornicaciones, hurtos, falsos testimonios, blasfemias." Mateo 15:19

 

Pero por encima de todo el despliegue de discusiones sobre leyes de armas de fuego y muros está lo que Dios nos dice en su Palabra sobre la violencia en la tierra:

 

1. La violencia es una señal del fin del mundo pues "como en los días de Noé, así será la venida del Hijo del Hombre (Mateo 24:37). La Biblia dice que antes del diluvio la tierra estaba "llena de violencia." Genesis 6:11. 

 

2. Mucha de la violencia en el mundo es causada por el consumo de bebidas alcohólicas (Proverbios 23:29-35).

 

3. Satanás puede inducir a una persona a la violencia (Juan 8:44).

 

4. Los hijos de Dios no temen a la violencia pues ellos están protegidos por los ángeles de Dios (Salmos 91:11, 12).

 

5. Solo Dios puede cambiar a una persona violenta (Ezequiel 36:26, 27).

 

6. Satanás usa la violencia contra la iglesia que guarda los mandamientos de Dios y tiene la fe de Jesús (Apocalipsis 12:17).

 

"Vivimos en medio de una "epidemia de crímenes," frente a la cual, en todas partes, los hombres pensadores y temerosos de Dios se sienten horrorizados. Es indescriptible la corrupción prevaleciente. Cada día nos trae nuevas revelaciones de luchas políticas, cohechos y fraudes. Cada día trae su porción de aflicciones para el corazón en lo que se refiere a violencias, anarquía, indiferencia para con los padecimientos humanos, brutalidades y muertes alevosas. Cada día confirma el aumento de la locura, los asesinatos y los suicidios. ¿Quién puede dudar de que los agentes de Satanás están obrando entre los hombres con creciente actividad, para perturbar y corromper la mente, manchar y destruir el cuerpo?

 

Y mientras que abundan estos males en el mundo, es demasiado frecuente que el Evangelio se predique con tanta indiferencia que no hace sino una débil impresión en la conciencia o la conducta de los hombres. En todas partes hay corazones que claman por algo que no poseen. Suspiran por una fuerza que les dé dominio sobre el pecado, una fuerza que los libre de la esclavitud del mal, una fuerza que les dé salud, vida y paz. Muchos que en otro tiempo conocieron el poder de la Palabra de Dios, han vivido en lugares donde no se reconoce a Dios y ansían la presencia divina." (EGW)

 

Autor: Jacinto Flores Jr., MDiv