La ventilación

Hace unos 150 años, se creía que el aire era dañino para la salud. Las ventanas debían mantenerse cerradas cuando había pacientes con enfermedades respiratorias, sin embargo, hoy la ciencia ha demostrado que el aire puro ayuda a su recuperación. La ventilación en lugares encerrados ayuda a que la respiración sea más pura. Muchas personas cierran las puertas y las ventanas, permiten que sus habitaciones se calienten demasiado excluyendo el oxígeno que purifica la salud. En los días calurosos se acostumbra a dormir con el aire acondicionado y las ventanas cerradas, obligando a que se respire de nuevo el aire contaminado que se saca durante las horas de sueño.

 

El ser humano es un todo natural, y por ende, debe vivir en armonía con la naturaleza. En ésta última encuentra alivio y sanidad a muchas enfermedades. Es por eso que, se recomienda descansar o dormir bajo los árboles debido a que son grandes portadores de oxígeno. El aire puro es rico en oxígeno. El cuerpo es revitalizado mientras absorbe el oxígeno a través de la respiración y las células de la piel. Por eso, un paseo al aire libre logra mantener un equilibrio en el cuerpo, evitando así enfermedades y cansancio mental.

 

El Dr. Norman Koven, jefe del Departamento de Alergias e Inmunología en el Hospital Jeanes y el Hospital Frankford, ubicados en Filadelfia, Estados Unidos, aconseja a sus pacientes abrir las ventanas los días en que la calidad del aire es buena. Para ello recomienda estar atento al informe meteorológico y evitar el aire del exterior cuando la concentración de ozono es alta.

 

Cada día, el estado de ánimo se refleja en la forma como se respira. Este proceso se realiza inconscientemente y se revela en el estilo de vida que llevamos. Es por eso la importancia de la limpieza en el hogar, para permitir que el aire sea parte de las actividades diarias y para que pueda ventilar las habitaciones desde muy temprano. Ventilar la casa es imprescindible para tener una vida saludable. Ventilar los ambientes es fundamental para disfrutarlos. Los hogares que no poseen una buena ventilación natural deben buscar distintas soluciones para obtener un ambiente saludable.

 

Son muchos los factores que intervienen en la contaminación del aire interior, lo más comunes son:

 

* Productos de combustión: Uso de cocinas, estufas, secadoras, refrigeradores y quemadores facilita la presencia de óxidos (CO, CO2, NO, NO2 y SO2) en el aire. Especial importancia toma el monóxido de carbono, el cual se forma por combustión incompleta de sustancias que contienen carbono. Tiene un efecto asfixiante y peligroso para los habitantes de la casa.

 

* Humo de tabaco: El hecho de fumar representa la liberación en el aire de una mezcla compleja de productos químicos (más de 3000 contaminantes conocidos).

 

* Productos de uso cotidiano: Pinturas, barnices, solventes, aerosoles, pulverizadores, etc.

 

* Humo resultante de la cocina. Vapores de la cocina y de agua/humedad de la ducha del baño.

 

* Contaminación por aparatos electrónicos: Electrodomésticos, teléfonos celulares, computadoras y muchos otros inventos contemporáneos. Estar expuesto constantemente a ellos puede poner en riesgo la salud, pues los campos electromagnéticos que irradian son nocivos y afectan la estructura celular.

 

“Los pulmones eliminan continuamente impurezas, y necesitan una provisión constante de aire puro. De ahí que resulte indispensable una ventilación completa. Vivir en aposentos cerrados y mal ventilados, donde el aire está viciado, debilita el organismo entero, que se vuelve muy sensible al frio y enferma a la menor exposición al aire.”

 

¿Has respirado profundamente el aire fresco en el día de hoy? Si no lo has hecho, abre la ventana y deja entrar esa saludable brisa cargada de pureza para tus pulmones. ¡Respira!

 

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